La fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, confirmó que Fernanda no fue víctima de un ataque con ácido, como se dijo inicialmente. Peritajes determinaron que la sustancia que afectó su vista no era corrosiva, aunque sí le causó molestias.
Afortunadamente, su recuperación avanza y las autoridades siguen investigando para identificar la sustancia involucrada.