Maquila médica en Tijuana: evade incapacidades laborales y oculta lesiones en trabajadores

Tijuana, B.C. – Medtronic Insurgentes, una de las principales maquiladoras de dispositivos médicos en la región, ha sido señalada por evadir el reconocimiento de enfermedades laborales y evitar que sus empleados accedan a incapacidades por riesgos de trabajo.

De acuerdo con testimonios de trabajadores, la empresa implementa un sistema de restricciones temporales donde los empleados con lesiones musculoesqueléticas son valorados por el médico interno, quien en la mayoría de los casos determina que están aptos para continuar trabajando, a pesar de sus molestias.

«Cuando uno se lesiona, el médico de la empresa te manda con el especialista interno para un masaje, y si el dolor sigue, te da restricciones por un tiempo. Pero al final, casi siempre terminan diciendo que ya estás bien, aunque el problema persista» , relata un operario que prefirió mantenerse bajo anonimato por las represalias quien ha pasado por este proceso.

Sin embargo, quienes deciden acudir directamente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para obtener una incapacidad por riesgo de trabajo enfrentan un nuevo obstáculo: la empresa en múltiples ocasiones rechaza el formato ST-7, documento oficial con el que el IMSS reconoce que la lesión fue causada dentro del área laboral.

«Si el IMSS me da la incapacidad, la empresa la tumba y dice que no fue en el trabajo. Sin ese documento aprobado, no me pagan el 100% y termino perdiendo dinero por atender mi salud. Lo hacen para que no afecte sus números y para no reconocer que nos estamos lastimando», denuncia un trabajador afectado quien también prefirió mantenerse bajo anonimato.

Producción masiva, estrés extremo y miedo a represalias

Medtronic Insurgentes maneja altos volúmenes de producción, lo que obliga a los empleados a cumplir con cuotas diarias extenuantes. En muchas ocasiones, los trabajadores deben mantener un ritmo constante y repetitivo durante las horas marcadas en su contrato sin pausas adecuadas, lo que incrementa el riesgo de lesiones.

Además de las afectaciones físicas, los empleados reportan un fuerte estrés psicológico derivado de la presión por cumplir con los objetivos de producción. La combinación de sobrecarga laboral, lesiones ignoradas y temor a represalias ha generado un ambiente hostil dentro de la planta.

«No solo es el desgaste físico, sino el estrés constante. Nos exigen rapidez, precisión y no podemos equivocarnos. Hay jefes o jefas de línea que mediante órdenes de supervisores y gerentes nos presionan hasta el límite, pero si nos quejamos, corremos el riesgo de ser sancionados con medidas disciplinarias», menciona un empleado con años en la empresa.

Este miedo a represalias ha provocado que miles de empleados dentro de la maquila prefieran permanecer en silencio. La posibilidad ser dados de baja existe en alto porcentaje o ser etiquetados como «grilleros» hace que muchos acepten las condiciones de trabajo sin denunciar.

Consecuencias médicas: ¿qué dicen los especialistas?

El tipo de trabajo que se realiza en Medtronic Insurgentes involucra movimientos repetitivos y posturas prolongadas, lo que puede derivar en trastornos musculoesqueléticos severos, como síndrome del túnel carpiano, tendinitis, hernias discales y lesiones en la columna vertebral.

Un médico especialista en ortopedia y salud ocupacional, consultado para esta investigación, explica las consecuencias de estas prácticas:

«Las lesiones por esfuerzo repetitivo no desaparecen con masajes temporales ni con restricciones laborales de unos días. Si no se trata correctamente, el daño se vuelve crónico, afectando la movilidad y la calidad de vida del trabajador. En casos avanzados, las cirugías pueden ser la única opción, pero muchas empresas prefieren ignorar el problema en lugar de prevenirlo».

La negativa de Medtronic Insurgentes a reconocer estas lesiones como riesgos laborales oficiales impide que los empleados accedan a un tratamiento adecuado, terapias de rehabilitación o incluso cambios de área para evitar agravar su condición.

«Si un trabajador sigue en la misma actividad sin recibir atención médica integral, lo más probable es que con el tiempo termine con una discapacidad permanente. Este tipo de lesiones deben ser tratadas con fisioterapia, reducción de carga laboral y en algunos casos cirugía. No reconocerlas a tiempo es condenar al trabajador a vivir con dolor el resto de su vida», advierte el especialista.

Violaciones a derechos básicos: acceso restringido a necesidades fisiológicas

Uno de los aspectos más alarmantes dentro de la empresa es la violación arbitraria del derecho al acceso a servicios sanitarios. Varios testimonios indican que los trabajadores deben esperar largos periodos para poder ir al baño, ya que necesitan pedir permiso y muchas veces se les niega con el argumento de que deben cumplir con la producción.

» Nos dicen que esperemos a que haya alguien que nos cubra, pero a veces tardan tanto que terminas con dolores de estómago o simplemente te aguantas. Es inhumano», comenta una trabajadora.

Este tipo de restricciones no solo afectan la dignidad de los empleados, sino que pueden derivar en problemas de salud graves, como infecciones urinarias o padecimientos renales.

Ocultar la realidad ante auditorías

Otra práctica común dentro de Medtronic Insurgentes es la preparación previa a auditorías externas, donde la maquila modifica temporalmente las condiciones de trabajo para dar la impresión de que cumple con las normativas laborales.

» Cuando hay auditoría, de repente todo cambia: nos dejan descansar más, bajan el ritmo de trabajo y hasta ponen más personal para que no se note la carga excesiva. Pero en cuanto se van los auditores, todo regresa a la normalidad», comenta una empleada.

Este tipo de acciones dificultan que las autoridades laborales detecten las verdaderas condiciones de trabajo en la planta, ya que los inspectores solo ven lo que la empresa quiere mostrar.

¿Qué dicen las autoridades?

Hasta el momento, no se han realizado inspecciones sorpresa en Medtronic Insurgentes para verificar estas prácticas. De acuerdo con expertos en derecho laboral, la negativa de la empresa a reconocer incapacidades por riesgo de trabajo podría ser motivo de sanciones, ya que el formato ST-7 debe ser analizado con base en pruebas médicas y no rechazado arbitrariamente.

» Si una empresa constantemente rechaza los ST-7 sin justificación válida, el IMSS y la Secretaría del Trabajo deberían intervenir para revisar qué está ocurriendo. Es una práctica que puede perjudicar gravemente a los trabajadores y dejarles secuelas permanentes sin el tratamiento adecuado», explica un abogado en materia laboral.

Llamado a la acción

Organizaciones laborales han instado a las autoridades a realizar inspecciones no programadas en Medtronic Insurgentes para evaluar las condiciones reales de trabajo y verificar si se están evadiendo incapacidades por riesgos laborales.

Mientras tanto, los empleados afectados siguen exigiendo atención médica real, reconocimiento de sus lesiones y el derecho a incapacidades cuando su salud se ve comprometida.

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